Este es el artículo más difícil que me ha tocado realizar sobre el equipo.
Y es que la derrota, y que el equipo se despidiese de la posibilidad de alcanzar los playoffs, quedaron en poca cosa cuando vimos a nuestro jugador más emblemático retorcerse de dolor en el suelo.
En ese momento uno siente un escalofrío que no mitiga ver la repetición a cámara lenta, observar cómo su rodilla izquierda sufre esa hiperextensión estremece… Y verle salir apoyado por dos miembros del club, con una toalla que le cubre su rostro, es de lo más triste que hemos tenido que sufrir esta temporada.
Si esto no fuera poco Andy Reid, en rueda de prensa, adelantaba que hasta que no se hiciese la resonancia magnética no se sabría nada pero que la cosa no pintaba bien.
A eso de la 1:20 de la noche (hora española) periodistas y medios oficiales de la NFL informaron que se había confirmado una rotura del ligamento cruzado anterior. La única buena noticia es que, según informó Nate Taylor (@ByNateTaylor) al día siguiente, en la imagen no se ven daños importantes en otros ligamentos.
También se sabe, por medio de Andy Reid, que Mahomes viajará a Dallas a conocer una segunda opinión del Dr. Dan Cooper, una eminencia internacional en la medicina deportiva especializado en lesiones de rodilla y hombro utilizando técnicas de cirugía artroscópica mínimamente invasivas.
He de decir que una fuente que uso habitualmente, el Dr. Jesse Morse (@DrJesseMorse) ya en momentos posteriores al partido mencionó a este médico o al Dr. Neal El-Attrache de L.A. como sus candidatos a realizar la reconstrucción del ACL de Patrick.
El ACL (lo escribo en la versión inglesa porque al final las fuentes de la que nos nutrimos son americanas y es el término con el que estamos acostumbrados al informarnos sobre football) es uno de los cuatro ligamentos que unen el fémur a la tibia, el que más frecuentemente se lesiona y más veces precisa de intervención quirúrgica. Cuando se rompe, la persona suele notar como un chasquido y la rodilla se siente inestable.
Esta inestabilidad, si no se controla correctamente, puede provocar daños en los cartílagos o los meniscos adyacentes. En los deportistas que quieran continuar su práctica deportiva la indicación de tratamiento es la quirúrgica, sustituyendo el ligamento (que no es reparable) por un injerto de tendón (rotuliano, del cuádriceps, de isquios…) existiendo diversas técnicas, dependiendo de la opción que se decida utilizar. Lo que tiene que quedar claro es que las posibilidades de que en el futuro estos tejidos se rompan es mayor que las de una rodilla sana e intacta.
A primera hora de hoy se ha informado que ya ha sido operado y que además tenía el LCL dañado, por lo que ha precisado de una reparación, que no reconstrucción. Era mejor realizar la intervención lo antes posible para evitar que se formara tejido cicatricial que dificultara su curación.
El tiempo estimado de vuelta a la actividad competitiva es de 9 a 12 meses, iniciándose el proceso de recuperación a los pocos días de la intervención.
El primer mes lo dedicará principalmente a evitar la rigidez articular con la realización de movimientos de flexión/extensión e intentar evitar la pérdida excesiva de masa muscular con ejercicios isométricos suaves y utilización de terapia TENS (electroestimulación nerviosa transcutánea).
Ya en el mes dos podrá comenzar a realizar sentadillas y otros ejercicios que le ayuden a evitar la atrofia del cuádriceps y a partir del 3-4 mes nuestro QB empezaría a realizar ejercicios que le sirvan para recuperar la propiocepción con entrenamientos dedicados al equilibrio y la coordinación.
A partir del 5-6 mes sería cuando de manera progresiva se comenzará a realizar un regreso al ejercicio habitual, incluyendo entrenamientos con salto y carrera.
Sé que la angustia nos lleva a ser impacientes y querer saber ya los plazos concretos pero solo el propio tiempo irá diciendo cómo evoluciona la recuperación de Mahomes y cuál será el momento idóneo para su regreso a los entrenamientos y al campo de juego. Conociendo como son los equipos de celosos con la información médica de sus jugadores, no esperéis mucha información al respecto.
Solo nos queda ser pacientes y que, desde nuestro fuero interno o posibles creencias espirituales, desearle la mejor de las suertes a nuestro tan amado ídolo.
Desde este humilde rincón yo me uno, “suerte Patrick, te queremos”
